
Hace rato que no escribía por acá.
No porque no tuviera cosas para decir, sino porque a veces la vida pasa primero: el trabajo, los proyectos, las rutinas, las pausas necesarias. Y escribir —al menos para mí— nunca fue algo que quisiera hacer a medias.
Hoy vuelvo.
Y no es casualidad que sea a inicio de año.
El comienzo de un año siempre trae esa mezcla rara de ilusión y calma. No tanto resoluciones gigantes, sino una sensación más suave: ganas de ordenar, de escuchar, de elegir mejor en qué poner la energía.
Este blog nació como un espacio para compartir, sin filtros ni apuros. Un lugar para hablar de lo que me importa: la vida con animales, el vínculo humano–pet, el bienestar, las pequeñas rutinas que hacen los días más lindos, y también los aprendizajes que vienen con criar, cuidar y convivir con otros seres vivos.
Con el tiempo, ese contenido se fue moviendo a otros formatos: redes, videos, stories, mensajes rápidos. Todo eso está bien —y me encanta—, pero extrañaba esto. El escribir sin algoritmo, sin duración máxima, sin pensar en métricas. Solo escribir porque sí.
Este nuevo año quiero volver a eso.
A compartir, yo Ana la humana de Miss Maca y los gatis, desde un lugar más consciente, más real. Hablar de perros y gatos, sí, pero también de lo que nos enseñan: paciencia, presencia, rutina, amor sin condiciones. Hablar de bienestar animal, de responsabilidad, de elegir mejor como humanos. Y también de disfrutar: los paseos, los momentos simples, el estar en casa.
No prometo escribir todas las semanas.
Prometo escribir cuando tenga algo que valga la pena decir.
Si llegaste hasta acá, gracias por estar.
Este espacio sigue vivo —solo estaba tomando aire.
Bienvenido, año nuevo.
Bienvenido, nuevo comienzo ✨🐾
We started this blog as a way to share our love for animal wellbeing. My momager Ana & I believe in the saying: “sharing is caring” and in the magic of the doggo-cat & hooman bond. We hope you get inspired with our content and our adventures.